El 9 de abril no es solo una fecha en el calendario; es un recordatorio de que la paz se construye con memoria. Hoy abrazamos simbólicamente a todas las víctimas del conflicto, reconociendo sus historias como una parte fundamental de nuestra identidad nacional.
Nuestra mayor solidaridad es trabajar juntos para que ningún niño o joven tenga que repetir los ciclos de violencia. ¡La educación y la empatía son nuestras mejores herramientas!


